domingo, 31 de mayo de 2009

La crisis dura un año y el Gobierno no ha sentado a empresarios y sindicatos

Si consideramos que la crisis empezó en abril del año pasado, cuando un montón de familias comenzaron a regalar "pisos con hipotecas" ante la subida del euríbor, entonces tenemos un gobierno muy flemático porque todavía no ha sentado en la misma mesa a los empresarios y a los sindicatos. ¿Qué pasa? ¿Ya han pasado 14 meses?

En ese último año, el ministerio de Economía ha tenido dos titulares pero ninguno ha logrado que los empresarios y los sindicatos se pongan de acuerdo en los contratos, las indemnizaciones, la duración y, en fin, en atacar la crisis juntos.

Pedí que se le concedieran unos meses de prueba a Elena Salgado, la nueva ministra de economía, pero estoy asustado porque dos meses después de su nombramiento no ha presentado ese pacto que tanto necesita el país. ¿Dónde está el plan?

martes, 26 de mayo de 2009

Notas al Plan de Ataque: prometer una recompensa a los que se bajen el salario

En mi Plan de Ataque contra la crisis económica, apunté que las empresas con problemas deberían acometer una bajada de salarios. No general, porque los de abajo ganan muy poco, sino que afectara a los de arriba, a los cargos más altos.

Ahora bien, sin incentivo no hay motivo. Eso quiere decir que a todos los que se bajen el salario para proteger puestos de trabajo, debería concedérseles unas recompensas futuras en forma de acciones de la empresa, bonus o premios, porque todo esfuerzo debe ser recompensado.

La idea no es mía (la segunda parte, digo), sino de Carlos Sánchez y un par de botellas de vino y media de pacharán. Y creo que es magnífica. Funcionará.

Más buenas noticias: se empieza a recuperar el mercado de la vivienda en EEUU

¿Tan pronto? En otro país, recuperar el mercado de la vivienda hubiera supuesto años de calvario. Pero no en la economía más dinámica del planeta. Pequeños y grandes inversores están comprando muchas viviendas por la sencilla razón de que los precios están por los suelos. Se pueden conseguir gangas hasta un 75% más baratas que hace dos años.

Eso es lo que refleja este artículo de The Wall Street Journal en su versión española. Sólo queda decir: olé por vosotros, gringos.

Los empresarios alemanes son cada vez más optimistas a pesar de la recesión: ¡Wunderbar!

El índice que refleja la confianza de los alemanes en el futuro de su economía ha vuelto a subir. ¿Lo repito? Ha vuelto a subir. Desde que comenzó el año no ha dejado de incrementarse la confianza de los teutones en su capacidad para afrontar y salir de la crisis a pesar de que el país sufre la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, con una caída del PIB del 6%.

El índice IFO pasó de 83,7 de abril, al 84,2% en mayo. Se llama índice IFO de confianza empresarial y se basa en preguntar a 7.000 empresas cómo ven el futuro en los próximos seis meses. Lleva cinco meses de subidas sin parar. ¡Wunderbar! (Maravilloso).

De modo que Angela Merkel quizá no sea una presidenta de gobierno muy mediática ni esté casada con un actor porno. Pero silenciosa y eficazmente está logrando que sus empresarios confíen en ella a pesar de que las exportaciones se han caído (Alemania es un país exportador). Aquí ni con esas.

sábado, 23 de mayo de 2009

Lo independentistas vascos, ¿quieren la independencia... económica? Nooooooo

Hace justamente cuatro años, publiqué en la revista Capital un reportaje sobre la independencia del País Vasco. Estuve varias semanas viajando por esa hermosa tierra, entrevistando a políticos y empresarios, del PNV, de PP, e incluso de Batasuna.

¿Las respuestas unánimes? Nadie quería la independencia... económica. Nadie deseba cerrar las fronteras a los intercambios comerciales, ni siquiera querían una moneda propia. Los de Batasuna pensaban en las pymes vascas, y en los problemas que se encontrarían si se implantaran aduanas en las fronteras que gravaran los productos vascos con tasas o impuestos. Serían más caros y menos competitivos. Por supuesto, no era esa la independencia que deseaban. Sería un desastre para la economía vasca.

Viajé a la Rioja alavesa y pregunté a los bodegueros qué les parecería que sus vinos perdieran la etiqueta "Hecho en la Rioja" y que en su lugar apareciera "Arabako Errioka", que es como llaman en euskara a la rioja alavesa. Ni locos. Nadie lo deseaba, ni siquiera una pequeña bodega de Elciego muy nacionalista que me confesó hace años que pagaba el impuesto revolucionario sin inmutarse.

De modo que si algunos nacionalistas radicales no desean la independencia económica, significa que desean la "dependencia" del resto del país porque eso es lo que les permite sobrevivir. ¿No es contradictorio?

sábado, 16 de mayo de 2009

En Alemania hay una fuerte recesión sin que aumente paro: ¿cómo se explica eso?



Alemania está sufriendo la mayor recesión desde 1945. Sin embargo, el paro no crece sino que incluso, en ese país se crean puestos de trabajo. ¿Cómo se explica?

Un artículo escrito por Ramiro Villapadierna, corresponsal de ABC en Berlín, narra que todo se debe a la reforma Hartz (en la foto), que limpió el mercado de trabajo alemán hace años. Peter Hartz había sido nada menos que el director de personal de Volkswagen. El anterior canciller Gerhard Schröder le invitó a reformar el mercado de trabajo alemán, que se hallaba atrapado en una ruleta mortífera de ayudas y subsidios a los parados. Ese sistema, en lugar de ayudar a crear trabajo, lo que hacía era motivar a los alemanes para que se quedasen en sus casas.

Ahora, el sistema alemán público de desempleo es una máquina de buscar trabajo, de impartir cursos y quien no siga estas pautas, se queda sin ayudas. Es decir, se fomenta la creación de empleo.

Dice el artículo:
"Lo interesante para los analistas es que el mercado laboral ha adquirido una mayor flexibilidad; tras las reformas llamadas Hartz, el país europeo tradicionalmente con más puestos sin cubrir, bajaba primero de un 12,7% a un 7,1% en poco más de dos años, y pese a la debacle económica el mercado laboral está resistiendo. Las eternas ayudas al desempleo habían logrado convertirse en un modo de vida que impedía el reciclaje profesional y tampoco las empresas veían incentivos en la formación y recalificación de sus trabajadores. Ahora es la propia oficina de empleo la primera interesada en ofrecer cursos y recolocar a sus parados. También el gobierno ha subvencionado un tercio de los sueldos durante el reciclaje y, según el Instituto de Investigación del Empleo, los trabajadores nuevamente formados tienden a conservar su puesto cuando expira la ayuda".


Más importante es que mucha gente se ha sacrificado con tal de mantener los puestos de trabajo:
"Durante la crisis, algunos sectores como la automoción están trabajando menos horas, los jóvenes solteros han visto reducir sus horas y salarios hasta un 60% por el bien de conservar los puestos y lo visible es que, en tanto no empeoren las cosas, la reforma ha devuelto un mercado laboral menos sujeto a las grandes choques económicos y que, además, ha reducido su lastre sobre el erario público en un 27%".

Así que, españoles, hay que copiar a los alemanes.

viernes, 15 de mayo de 2009

Los sindicatos se manifiestan contra el dolor de muelas


Miles de personas procedentes de multitud de sindicatos europeos se concentraron ayer en Madrid para "Combatir la crisis: lo primero el empleo". Fueron tres horas de gritos y eslóganes contra ¿gobiernos? No, contra una abstracción: la crisis.

Manifestarse contra la crisis es como manifestarse contra el dolor de muelas. Pero este dolor de muelas, en nuestro caso, tiene unos responsables que no supieron atajarlo a tiempo, quitar las caries y empastar. En lugar de eso, nos dieron anestésicos. Y por eso yo esperaba que la Confederación de Sindicatos Europea rodeara el Ministerio de Economía y La Moncloa, montara tiendas de campaña, y denunciaran la falta de un Plan de Ataque Económico. Lo único que exigieron al presidente Zapatero fue "más protección social a los desempleados".

Creo que se equivocan. La mejor protección social contra el desempleo es el empleo. Deberían haber exigido al Gobierno un Plan de Ataque inmediato contra la crisis. Y ese Plan de Ataque debe incluir un acuerdo a tres bandas: empresarios, sindicatos y Gobierno para fomentar la contratación. Pero hasta ahora no hay diálogo social. ¿Por qué?

Porque todos deben poner un poco de su parte, y los sindicatos, que hacen bien en mantener la protección social, también deberían aportar alguna solución como rebajar la indemnización por despido. ¿Crear empleo despidiendo?

No me refiero a eso. Ya he dicho en este blog que hay que crear un contrato con una indemnización por despido razonable, digamos 20 o 30 días, la cual sea sufragada por los empresarios (15 dias), y el Gobierno otros 15 días. Muchos empresarios hacen contratos a tiempo parcial o temporales porque no piensan que los contratos indefinidos y sus indemnizaciones (hasta 45 dias por año trabajado) son demasiado caros.

Los sindicatos deberían aceptar una rebaja en la indemnización durante los próximos dos años, hasta que salgamos de la crisis. Es mejor que el Estado aporte dinero para crear empleos, que para pagar subsidios pues a nadie le gusta estar en paro, pues llega un momento en que se agota el subsidio. ¿Y depués?

Y por supuesto, de parte de las empresas (trabajadores incluidos) que aquellas que estén sufriendo más, acometan una rebaja salarial empezando por los que más ganan.

Pero el Gobierno ha sido incapaz de sentar a las tres partes en una mesa para arreglarlo. A ver si el nuevo secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, tiene las ideas más claras. Creo que pide rebajas de salarios y reducción de la indemnización.

Insisto, hay que mantener la protección social, y que el Estado destine más dinero a subvencionar contratos indefinidos. Pues si sólo guarda dinero para el desempleo, llegará un momento en que ese dinero sólo le va a servir para destruir empleo.