1.- El mercado debe ser completamente libre.
No porque si no hay leyes y organismos reguladores, el sistema coge tanta velocidad que atropella a los terrícolas.
2.- Los bancos son intocables.
No porque a veces hay que nacionalizarlos para proteger a los clientes y al propio sistema. Incluso el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, amante furibundo del libre mercado, reconoció a principios de año que algunos bancos deberían ser nacionalizados para atajar los problemas.
3.- Hay que pensar en el accionista y darle valor.
No porque eso significa pensar en el corto plazo y las empresas son organismos vivos llenos de trabajadores, directivos y con clientes y productos. Hay que pensar en ellos, en el largo plazo.
4.- Cuando los tipos están bajos, hay que pedir créditos a interés variable.
No porque los créditos se pagan a largo plazo y en ese período hay muchas probabiidades de que suban los intereses y desequilibren la economía familiar.
5.- Los fondos de inversión dinamizan el mercado.
No porque no tienen patria ni escrúpulos. Entran y salen de empresas y países y son capaces de desestabilizar el mercado.
6.- Los productos financieros sofisticados significan progreso.
No porque son tan sofisticados que llega un momento en que nadie los entiende. Y si vienen apalabrados por un nombre exótico como "Structured and Enhanced Fund for Optimized Securities" actúan como engañabobos.
7.- Los bancos centrales no se equivocan.
No porque se han equivocado subiendo los tipos cuando había que bajarlos (el año pasado, por ejemplo), y bajándolos escandalosamente cuando había que mantenerlos (a finales de los noventa y principios del dos mil).
8.- Los bonus y los premios grandes estimulan a los ejecutivos.
No porque los ejecutivos solo piensan en su compensación y descuidan los principios fundamentales que deben guiar a una empresa.
9.- Cuando hay prosperidad, hay que desechar a los pesimistas.
No porque siempre avisan de los peligros que acechan a la economía y hay que hacerles caso.
1o.- La Bolsa siempre descuenta por anticipado las crisis.
No porque entre octubre y noviembre de 2007, cuando la crisis ya había despegado, las Bolsas mundiales marcaron su techo de valor. Hicieron records a pesar de que la economía estaba en caída libre.
11.- La cigarra es más lista que la hormiga.
No porque la cigarra no se prepara para los tiempos duros pero la hormiga siempre piensa en amortiguar las futuras crisis.